Las formas, sí importan

Hace algún tiempo una persona me comentaba que después de haber cumplido un primer periodo de contrato, la empresa decidió no renovarle. Él me dijo que sinceramente no entendía  por qué se llego a esta decisión. Me insistió que se esforzaba al máximo día tras día y que, además, la empresa en ese momento tenía mucho trabajo. Posiblemente esta persona le costara entenderlo, pero lo aceptó. Una vez fuera de la compañía, se enteró que nada más finalizar su contrato laboral, ésta ya tenía otra persona contratada para cubrir la vacante que dejo este compañero. Este hecho fue lo que realmente le decepcionó de la empresa. Y sinceramente creo que no es para menos.

Imagen propiedad de Cindy Schultz

Esta historia nos hace reflexionar sobre la naturaleza y las consecuencias de este tipo de decisiones. ¿Se toman atendiendo a factores únicamente económicos, en busca de algún tipo de bonificación? ¿por qué no se comunica con claridad el motivo de la no renovación? ¿cómo puede afectar a medio-largo plazo esta falta de humanidad en este tipo de determinaciones? 

Esta persona me comentó que se sentía muy mal, que sentía hasta vergüenza por si la gente pensaba que lo habían despedido y sustituido por otro por ser mal trabajador. Creo que muchas veces las empresas no son conscientes de las consecuencias que conllevan este tipo de políticas.

numeración_1Pérdida de clientes

Una de las primeras consecuencias inmediatas es la pérdida de un cliente. Desde mi opinión, el cliente interno debe ser igual de importante que el cliente externo. Y por ello, se debe empezar por una buena atención. Después del trato que recibió esta persona, estoy seguro que no le interesará saber nada más de la compañía. En principio, puede parecer que la pérdida de un cliente no tenga mucha importancia, pero seguramente esto no acaba aquí. El boca a boca es uno de los sistemas de transmisión de información más influyentes en las personas. Es probable que toda la gente cercana que le cuente su experiencia, van a confiar en lo que éste les diga y, por tanto, esto puede significar la pérdida de más clientes externos. Además, en un entorno donde las redes sociales están tan presentes, la difusión podría amplificarse y ser mucho más perjudicial para la compañía.

numeración_2Pérdida de talento

Este tipo de políticas también pueden hacer mucho daño a la imagen de la empresa. Esto no afecta solamente de cara a las ventas, sino que también afecta de cara a la atracción del nuevo talento. Nos encontramos en un período en el que hacerse con el mejor talento es vital, por ello es importante cuidar el employer branding de la compañía. Las empresas que piensan que el talento se seduce con salarios altos están totalmente equivocadas. El talento busca más que eso. Busca una posibilidad de desarrollarse, de crecer profesionalmente, de pertenecer a una empresa que fomenta la innovación, en definitiva, una lugar donde siente que es el lugar perfecto para trabajar. Si se pretende conseguir talento, se debe empezar por mejorar la imagen de la compañía desde dentro, es decir, cuidando igualmente a los empleados.

numeración_3Afecta al compromiso de los empleados

Este tipo de acciones pueden enrarecer el clima de la empresa y afectar a los empleados. ¿Cómo os sentiríais si la compañía en la que trabajáis despide a colaboradores altamente comprometidos para beneficio propio? Posiblemente, estas medidas pueden crear un clima de miedo e incertidumbre en el que los empleados piensen que pueden ser los siguientes. Hace un tiempo leí un post de Isabel Iglesias que merece la pena recodarlo, titulado «La gran mentira del engagement en Recursos Humanos», y que nos habla sobre la falta de bidireccionalidad del compromiso en las empresas. Éstas siempre exigen al empleado un compromiso máximo pero, ¿por qué no se da en sentido contrario? ¿no se conseguiría un mayor compromiso en los empleados si éste fuera bidireccional? Creo que es una reflexión que todas las empresas deben hacer si realmente quieren tener un capital humano comprometido.

Hay empresas que piensan que en este período de crisis, donde hay muchas personas en situación de desempleo y disponibles para contratar de forma inmediata, las formas no importan, sin embargo, vemos que sí importan y mucho. 

Vicente Benavent

2 Comments to Las formas, sí importan

  1. jose dice:

    Totalmente de acuerdo, ahora bien el sistema y la situacion actual hacen del trabajador una simple moneda de cambio, incluso yo he llegado a escuchar,que por tener un puesto menos relevante, los trabajadores son idiotas, cuando entre los trabajadores habia personas altamente cualificadas, que no ponian en sus curriculos los conocimientos que tenian por si tomaban represalias, hoy por hoy es lo que hay, y la generacion de directivos que tenemos (no todos, claro esta), son personas de la vieja escuela, que creen que una empresa funciona por los beneficios de hoy y no piensan en el mañana, valorando la capacidad de las personas que trabajan para ellos (invertir en talento), tiene que pasar un tiempo para que los nuevos directivos, con otra forma de ver las cosas, empiezen a valorar lo que bien explicas en el post, un saludo.

    • Muchas gracias por comentar, Jose. Este tipo de empresas que, ya sea por cultura propia o por directivos que las gestionan, hayan abusado de estas practicas durante este periodo de crisis, sufrirán cuando la situación mejore. Cuando llegue ese momento se preguntarán que ha pasado. Insisto Jose, gracias por trasladarnos tus opiniones y experiencias al blog.

      Saludos 😉

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